Imagina un círculo perfecto, e inmenso, de mesas preparadas para un banquete. A ellas se sientan todos tus familiares, políticos o no, (con un tercer o cuarto grado de consanguinidad; o quinto, si quieres). Todos tus amigos, reales o pixelados; algunos compañeros del trabajo, si tienes (trabajo). Tus vecinos, los que viven en un radio de quinientos metros alrededor de tu cama. También están invitadas esas personas con las que hablas en tu vida cotidiana: la panadera, el guardia de seguridad, el médico de cabecera, y el revisor de la luz. Se añade a la lista una representación física de esas personas que nunca verás, pero con todo, conversas por teléfono: una chica Yastel, otra de Securitos, otra llamada Perdida.
Comienza el banquete. Se ha dispuesto un platito cuadrado, de cristal, con dos palillos de madera por cada comensal (el menú va a consistir en comida japonesa). Detrás del platito, hay una pantalla táctil, por la que os vais a comunicar a base de toques de palillo. Así, está prohibido hablar, porque se armaría un escándalo insoportable.
Comienza el intercambio de mensajes. Poco a poco todos se animan, aporreando la pantallita con los palillos, comiendo el sushi con los dedos.
Surge por efecto telepático la idea de dar un puñetazo en la mesa. En alguna de esas centenas de mesas. Sin embargo, el puñetazo no se produce. Ni siquiera un leve matiz.
¿Por qué?
a): todos quieren protagonizarlo, pero como nadie lo hace, nadie lo hace.
b): nadie quiere hacerlo, en realidad.
c): el cansado camarero es el único que tiene esta intención; nadie le hace ni caso.
d): se están formando facciones y grupos que quieren detectar con rapidez los sospechosos de querer dar el puñetzo primero.
e): surgen organizaciones pacifistas que también se valen de la telepatía para anular las tendencias violentas de algunos de los invitados.
e): A su vez, hay grupos de inteligencia que quieren controlar este tipo de grupos: a los proclives a la violencia, y los que no.
f): Quizás sea mejor esperar a los postres.
g): O a las copas.
Mientras se me siguen ocurriendo posibilidades, y engullo un maki de atún con mango, se escucha un tremendo golpe. Un gigantesco gorila ha descendido por la lámpara que ilumina la estancia. De un solo golpe ha destrozado una de las mesas. Todos dejan los palillos a un lado. Se corta la corriente telepática. Observo que el animal se acerca hacia a mí. Cada vez con mayor velocidad. Creo que está a punto de meterme tal ostia que... ¡¡ouch!!, ¡¡¡¡¡uuuuahhhhhhhyyayyyyyyyaaaaaaaayyyyyyyy!!!!!
by George R.
lunes, 14 de octubre de 2013
viernes, 28 de junio de 2013
Correlaciones
Aparentemente, no existe correlación.
Mientras que a uno le duelen las rodillas, el otro puede
ascender las más altas cumbres de los Pirineos. Interesado por la lectura; o
por la vida de las hojas perennes. Un vago de remate; trabajador incansable.
Amante del terruño; eterno viajero. Y así.
Sin embargo, comparten algo entre todos. Algo que todavía no
se ha podido diagnosticar. No es ninguna nueva glándula a descubrir en el
interior de un cuerpo. No se trata de un sentimiento. Ni de una sensación. Sin
embargo, sea lo que sea, es compartido.
Algunos dicen que sólo el futuro lo descubrirá; lo
localizará. Lo materializará. Esa
correlación que inevitablemente busca el ser humano, y termina por encontrar.
Es como analizar una papelera de reciclaje que ha sido eliminada. En un sujeto,
una vez. En otro, veinte veces. Y sin embargo, en ambos casos, quedan trazas. Y
de éstas, nacerán nuevas relatividades.
Si yo fuera Einstein, me podría explicar mejor. Lo siento.
No me refiero a la idea de que hoy en día alguien puede ser
sacerdote, gay, aficionado a los cómics, gourmet, donador de órganos, vendedor
en Internet, político, deportista, sanador vía telefónica (todo a la vez).
Aunque es la idea que se nos intenta vender. Porque, para el caso, un pastor de
ovejas, ajeno del mundanal ruido, tiene las mismas posibilidades de contagiarse
de esas correlaciones invisibles que trato de describir.
O bien, se trata de algo sobrenatural. Se acerca una época
en la que muchos temas volverán a quedar en manos de Dios. Personaje éste que
no ha muerto. Al contrario, está más vivo que nunca. Como si fuera un antiguo
Charles Chaplin jubilado, le van a ofrecer papeles en muchos teatros del país. Que
aceptará gustoso.
La parte positiva del proceso es que Nietzsche por fin ha
muerto. Ya iba siendo hora.
Ahora, el problema es que usted es a la vez pecador,
sacerdote y profeta. Ya no recuerda cuántas veces ha borrado esa papelera. No
controla sus residuos. Estamos borrachos. No podemos ver lo que tenemos
delante. Porque no existe. Y sin embargo, ¡cómo nos afecta!
by George R.
Pd:
Aquí abajo dejo un manual de ayuda que compré el otro día en un mercadillo. La señora que me lo vendió me lanzó su mejor sonrisa. Por unos instantes, me sentí miembro del club. Tiempo al tiempo.
jueves, 13 de junio de 2013
En La Noche
Está acostado. Se despierta; quizás. A su lado, duerme su pareja. Todavía no ha amanecido. La vejiga aprieta un poco. Hay alguien más, ahí, en la habitación. De pie. Esperando.
Ha llegado el calor, y por fin, los edredones han desaparecido. Es más difícil lograrlo en verano; pero una vez alcanzado el sueño, se descansa más en menos tiempo. El dormir del invierno es acaparador, glotón, fofo; casi cansino.
La tenue sombra que ve recortada en la pared de enfrente no se mueve. ¿Qué hacemos con ella? ¿Sueña usted? ¿Duerme? ¿Es producto de su imaginación? ¿Alguien ha entrado en su casa para robar? ¿Un amigo que está de broma?
¡Reaccione! ¡Escoja un camino!
Contra todo pronóstico, se vuelve a quedar dormido.
Algunos dicen que se ha acostumbrado usted a verla por las noches. Su indecisión, la de usted, es tal que no permite a esta historia avanzar de ninguna manera. No sabemos si se trata de un violador; o de un amante recurrente. De un caso de visiones nocturnas. De sueño. O de pesadilla.
Quizás el futuro de la ficción descanse en paz. ¡Hasta que usted se de cuenta de que el espectáculo debe continuar!
- ¡¡ESTÁ BIEN!! Es tan fácil pintar sombras en la noche. Y tan difícil recordar su forma por la mañana. Pero lo que usted quiere es una historia, y se la voy a dar. Son manchas de humedad. Hormigas que sólo mean de noche, borrachas de azúcar. Y que quieren volverme loco con sus provocativas coreografías. ¿Está contento? Ya tiene su maldita historia.
by George R.
Ha llegado el calor, y por fin, los edredones han desaparecido. Es más difícil lograrlo en verano; pero una vez alcanzado el sueño, se descansa más en menos tiempo. El dormir del invierno es acaparador, glotón, fofo; casi cansino.
La tenue sombra que ve recortada en la pared de enfrente no se mueve. ¿Qué hacemos con ella? ¿Sueña usted? ¿Duerme? ¿Es producto de su imaginación? ¿Alguien ha entrado en su casa para robar? ¿Un amigo que está de broma?
¡Reaccione! ¡Escoja un camino!
Contra todo pronóstico, se vuelve a quedar dormido.
Algunos dicen que se ha acostumbrado usted a verla por las noches. Su indecisión, la de usted, es tal que no permite a esta historia avanzar de ninguna manera. No sabemos si se trata de un violador; o de un amante recurrente. De un caso de visiones nocturnas. De sueño. O de pesadilla.
Quizás el futuro de la ficción descanse en paz. ¡Hasta que usted se de cuenta de que el espectáculo debe continuar!
- ¡¡ESTÁ BIEN!! Es tan fácil pintar sombras en la noche. Y tan difícil recordar su forma por la mañana. Pero lo que usted quiere es una historia, y se la voy a dar. Son manchas de humedad. Hormigas que sólo mean de noche, borrachas de azúcar. Y que quieren volverme loco con sus provocativas coreografías. ¿Está contento? Ya tiene su maldita historia.
by George R.
viernes, 31 de mayo de 2013
Una Historia Diferente (basada en "Picnic Extraterrestre" de los hermanos Strugatski)
Estoy leyendo, en una terraza al uso, al anochecer, una crítica de cine en la edición sabatina de "El subMundo", cuando mi elegante compañero de piso Klaus me pregunta a ver qué me pasa.
-Nada, aquí hay un idiota que escribe que la última peli de Cronenberg es una obra adelantada a su tiempo. Menuda boñiga. Me pone enfermo.
-Ya, si yo te pregunto porque parece que tienes ahí un bulto.
-¿Eh?
Klaus se refiere a mi ombligo con eso de ahí. ¡Al parecer no sabe lo de las esferas! ¡Ah!, siendo él extranjero, nadie se ha tomado la molestia de explicárselo; todavía. Y lleva ya más de dos meses en nuestro país. ¡Pobre alemán ignorante!
Resulta que los wahcos nacemos con tres bolitas en el ombligo. En los tiempos primigenios en los que Cthulhu todavía babeaba a ras de tierra, quizás todos los humanos nacíamos con ellas. ¿Se fue perdiendo la costumbre? ¿Falta de consenso médico? La cosa es que aquí las mantenemos.
Desde los tres años hasta los diez, los niños nos tocamos más el ombligo que las pelotas, y creo que las niñas hacen algo parecido. A partir de los once, hasta los diecisiete, ganan las pelotas, quedándose las esferas en un segundo término.
Lo que más me cuesta explicarle a Klaus es el hecho de perderlas. Sí. A lo largo de la vida, uno debe ir deshaciéndose de ellas. No hay de qué preocuparse. El cuerpo avisa.
Por ejemplo, se escapó la primera de mis tres esferas cuando mi padre me dejó a solas con su coche. Me puse tan nervioso, y a la vez tan contento. Aquel Seat 124 de repente se convirtió en una especie de Ferrari GTO. Conduje desde la Avenida de la Libertad (creo que se llama ahora así) hasta la playa de Ondarreta a 120 km/h de media, esquivando viejas, carritos de niños, policías municipales, señales de obras, y todo tipo de obstáculo. ¡Ah! era el poder de la esfera. Tu energía se multiplica. Tu visión. Tu manejo de la situación.
La segunda esfera la dejé perderse entre las sábanas en las que también perdí mi virginidad. Creo que si se hiciera una encuesta en condiciones, podríamos asegurar que el 99% de los wahcos pierden alguna de sus bolitas en este importante momento. Más tarde, el 100% de este 99% se arrepiente de este uso, pero se ve que la costumbre está muy extendida.
Evidentemente, me queda una tercera esfera (que hoy está algo hinchada). Hay que aclarar un detalle. Está comprobado que estos pequeños artefactos prestan sus poderes naturales en consonancia con el estado mental que se posee justo antes de ser liberados. Esto es, aquel Seat se convirtió en un Ferrari, porque era lo que yo quería. Aquella primera noche fui el amante perfecto, etc, etc.
Hoy, leyendo "El subMundo" casi se me va de excursión la tercera bola que se me resiste. Y le sigo explicando a Klaus:
- Mira, si se me llega a caer aquí, con esto lleno de gente, y con la mala ostia que tengo, te juro que se arma una marimorena épica. Un contagio masivo de rabia que podría llegar a destruir media ciudad.
- ¿Y por qué no la sueltas de todas maneras? No creo que sea para tanto.
-¿Ah, no? Vas a ver.
Y me arranco yo mismo la bolita, la bola, con facilidad, y en un abrir y cerrar de ojos, se la meto en la boca a Klaus.
Las gentes del Boulevard han podido recordar, en directo, los mejores momentos de Cronenberg. Auf Wiedersehen, Klaus.
by George R.
miércoles, 29 de mayo de 2013
Ciencia Ficción Soviética en Imágenes (1984)
Más cuadros e ilustraciones de Febrero de 1984. Esta vez en el número de la revista LS se afirma tajantemente que la pintura de ciencia ficción es un arte. Necesario. Imprescindible.
by George R.
GUENNADI GOLOBOKOV -Portando el Fuego-
SERGUEI GUETA -"Nosotros vemos y a nosotros nos ven"
ROBERT AVOTIN
Dos ilustraciones para la novela corta La Cúpula de la Galaxia, de Askold Yabukovski
DEMIAN UTENKOV
Ilustración para la colección de cuentos La Piedra Negra, de Séver Gansovski
ANDREI SOKOLOV -Amanecer esmeraldino del lejano planeta-
VIACHESLAV BURMISTROV -Allí donde hace frío-
VITALI LUKIANETS -El Universo-
EVGUENI BUKREEV -En Los Espacios Cósmicos-
INARS HELMUTS -Empalme-
BORIS ZHUTOVSKI
Dos Ilustraciones de "Las Cosmicómicas" de Italo Calvino
by George R.
Ciencia Ficción Soviética en Imágenes (1982)
Enero 1982. Se publica un número especial de la revista "Literatura Soviética".
Aporto una serie de imágenes, ilustraciones, pinturas de la época. ¡1982!
Uno de vodka, Pozhalusta!
Aporto una serie de imágenes, ilustraciones, pinturas de la época. ¡1982!
Uno de vodka, Pozhalusta!
Rubén Guevondián -Hora Estelar-
PAVEL TIURIN -La gravedad de la catástrofe se especifica-
DEMIAN UTENKOV Ilustración para una obra de Bradbury
TATIANA TSIGAL -Junto a la Ventana-
ANATOLI SOLOVIOV -Nubes-
VICTOR DUDULAD -La Siembra Cósmica-
VITALI LUKIANETS -Criatura de Otro Planeta-
Obras de los hemanos Arkadi y Boris Strugatski publicadas en el extranjero.
GUIVI KALMAJELIDZE -El Avión de Papel-
VITALI LUKIANETS -En Memoria del cosmonauta Vladimir Komarov-
by George R.
martes, 5 de marzo de 2013
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